El internet
actualmente está considerado como una de las más grandes fuentes de información
académica y no académica lo que conlleva al estudiante a discernir entre la
información que hará parte de su proceso formativo al interior de la
universidad, de la información superflua y carente de validación por parte de
la comunidad académica.


Es recomendable también no encasillarse en un solo
buscador ya que hay mucha información que no puede ser contenida en un solo buscador
aquí algunos a los que puede acceder: ¡Google, Yahoo!, Alta Vista, MSN, Fast,
Netscape, entre otros!
Para identificar
si la fuente es confiable se recomienda revisar que el sitio este siendo
actualizado de forma regular; que el artículo a consultar cuente con su fecha
de edición, que el autor tenga un perfil académico que lo acredite como idóneo
en el tema, en lo posible que tenga un reconocimiento académico. Que la
información tanto como el sitio cuenten con fuentes y referencias ya que estas
sientan las bases de todo texto.
Pasos para identificar una fuente confiable
- Tener muy claro la información que se pretende buscar.
- Delimitar el tema de interés con palabras claves precisas y concisas.
- Buscar sinónimos de esas palabras
- Realizar combinaciones de búsqueda con las palabras.
- Usar búsqueda avanzada
- Preferiblemente seleccionar sitios que identifiquen fuentes primarias.
- Indiquen las fuentes de información.
- Tengan una amplia relación bibliográfica.
- Que se pueda verificar que la pagina sea oficial.
- Mirar quien o quienes tiene acceso a edición en la pagina
- Que se pueda revisar fecha de publicación, emisión y actualización.
- Que presenten una navegabilidad accesible.
- Que presenten mapas de sitios
- Viabilidad en los links
- Que sean legibles tanto en el idioma original como en las traducciones
- Que presenten tamaño de letra adecuado.
balance y prevención de riesgos en el uso de la información personal en la red
El
uso de Internet es más frecuente en la población de entre 18 y 34 años, con
76.5 %, según una encuesta del Inegi.
El
uso de Internet es más frecuente en la población de entre 18 y 34 años, con un
76.5 %, y de 6 a 17 años, con el 70.2 %, según la encuesta, que incluyó a
quienes se conectan a través de dispositivos móviles.
En
cuanto a los usos de Internet, predominó la búsqueda de información general
(88.7 %), comunicación vía mensajería o correos electrónicos (84.1 %), acceso a
contenidos audiovisuales (76.6 %) y a las redes sociales (71.5 %).
El
20.8 % declaró que utiliza Internet para interactuar con el gobierno, mientras
que el 12.8 % dijo haber realizado al menos una operación bancaria en línea en
los doce meses previos a la entrevista.
Según
el sondeo, realizado en el segundo trimestre del año pasado, los usuarios de
computadora suman 55.7 millones. Por hogares, alcanzan los 14.7 millones (44.9
% del total), lo que supone un incremento de 6.6 % respecto a 2014.
Respecto
a la televisión digital, el 50 % de los hogares cuenta con esta tecnología, un
aumento del 18.9 % respecto a 2014, y el 33 % aún tiene aparatos analógicos, un
15.8 % por debajo de lo reportado el año previo.
Los
jóvenes son las personas que ocupan más el internet en los dispositivos móviles
para estar siempre comunicados a las redes sociales, pero como esto hace un
beneficio también tiene sus desventajas ya que ponen en riesgo tres cosas, que
son:- La falta comunicación familiar y ante la sociedad
- Daños en la salud
- Víctimas de cualquier suceso inesperado
Los
jóvenes son los que más caen en las redes sociales y en casos de victimas que
son violadas, golpeadas, maltratadas o entre otros. Esto se debe a que los
jóvenes están teniendo un problema en el hogar que provoca refugiarse en las
redes sociales llevándolos a cosas que no deberían hacer mediante el cual
construyen un mal.
Las
personas cuando están en cualquier red social publican fotos de ellas o
teniendo datos personales de ellas en la red para que otras personas las puedan
ver. Esto que las personas hacen es lo que les la facilidad aquellas personas
que son extorsionadoras el saber muchas cosas de uno provocando lo que menos
esperamos, teniendo una desgracia presente en su vida.
Si
hablamos de un porcentaje de cada cuanto de cien jóvenes ocupan el internet
para algo así:
·
70
serian de entretenimiento
·
25
de redes sociales
·
5
de tareas y trabajos
cómo prevenir riesgos en el uso de la información personal en la red
Para prevenir tener este tipo de
casos en la red se dan las siguientes recomendaciones:
1. Lo primero un buen antivirus.
Tener instalada la última versión de tus aplicaciones y sistema operativo es el
primer paso de seguridad. El segundo es evitar la infección de virus (software
que se instala en tu ordenador sin tu consentimiento y cuyo propósito es dañar
su funcionamiento y actuar de transmisor para dañar otros ordenadores,
generalmente mediante el e-mail) con un antivirus. No navegues en Internet ni
utilices clientes de correo electrónico sin tener activado el firewall e
instalado un antivirus.
2. No caigas en el phishing. Las
cadenas de mensajes (correos que te invitan a reenviarse con un contenido
atractivo) y los mails que te avisan de un supuesto problema solicitándote que
accedas a una página web (donde tendrás que proporcionar tu usuario y
contraseña) son la mejor forma de facilitar la infección de virus y de que se
capturen tus credenciales, respectivamente. Ninguna entidad bancaria ni
organización alguna envía correos electrónicos solicitando datos de acceso, así
que desconfía de todo ese tipo de mensajes. Nunca abras archivos adjuntos que
recibas en tu cuenta de e-mail, si desconoces el remitente. Y, aunque lo
conozcas, no lo abras si no lo solicitaste. No olvides que el P2P también posee
su riesgo pues algunos de los archivos pueden contener código malicioso. Pre
visualizar los archivos y fijarse en el título de los mismos puede ser
suficiente. Hay servicios P2P más seguros que otros. Antes de instalar un
programa P2P investiga su funcionamiento.
3. Supervisa la actividad de tus hijos
menores de edad en la Red. Tener el ordenador en un lugar común del hogar y
vigilar los perfiles de tus hijos en las redes sociales es una alternativa,
pero yo no estoy seguro de que eso sea lo mejor. No me imagino acompañando a tu
hijo al colegio hasta los 18 años, dándole la mano para cruzar la calle y
estando a su lado las 24 horas para que un desconocido no le dé un caramelo con
sustancias nocivas. Seguramente le habrás enseñado lo que debe y lo que no debe
hacer en la calle, en la escuela y con sus amigos. Supervisa, pero no dejes de
enseñar. Sin duda, es mejor un niño ilustrado y con autonomía que uno vigilado
ignorante.
4. Configura una buena contraseña y
activa el acceso en dos pasos. Tu contraseña es la llave de oro a tus
actividades en la Red. Una contraseña es relativamente fácil de averiguar con
técnicas de ingeniería social y phishing. Pero existen métodos para
combatirlas: establece contraseñas fuertes; es decir, contraseñas que contengan
al menos 8 caracteres incluidas mayúsculas, minúsculas, símbolos y números.
Algunas aplicaciones, como Google y Dropbox, permiten la verificación en dos
pasos (uso del teléfono móvil para recibir un código que te permite completar
el login). Activa esa opción siempre que sea posible.
5. Configura los parámetros de privacidad.
Todas las redes sociales incorporan opciones de privacidad para configurarlas a
tu gusto. Tú decides quién accede a tus contenidos y cómo. Revísalas bien antes
de publicar nada. Es preferible organizar a tus contactos por listas o categorías
y ofrecerles contenidos con distintos niveles de privacidad. En Facebook, por
ejemplo, una opción recomendable es filtrar quién puede publicar en tu muro.
6. No aceptes relaciones con
desconocidos. Con toda seguridad, una gran parte de los contactos de una red
social no son tus amigos de verdad. Aprende a diferenciar los matices del
concepto de “seguidor” y “amigo” en la Red. En Twitter, tus seguidores son tu
audiencia, la gente que lee tus publicaciones. Y tú sigues a usuarios que te
interesan por lo que aportan. No es necesario que ninguno de ellos sea tu amigo
realmente. En Facebook, sin embargo, solo deberías agregar a personas que
conozcas y que te inspiren confianza. Los menores de edad es posible que se
dejen convencer mediante el engaño y establezcan relación en Tuenti o Facebook
con personas que no son quien dicen ser. Si eres víctima de acoso sexual por
parte de un adulto (grooming) o cyberbulling (acoso de un menor a otro menor)
no dudes en contárselo a tus padres, tutores o profesores.
7. No publiques información
comprometida. Ni en Twitter ni en Facebook, o similares, proporciones datos que
permitan a otros ubicar tu domicilio, escuela, lugar de trabajo, etc. Y no
confundas red social y blogging: Twitter se parece más a un sistema de blogging
que a una red social, por lo que tener una cuenta privada no es muy
recomendable. Pero si decides abrirla a todo el mundo, ten en cuenta que lo que
publiques es absolutamente público. Paula Vázquez, a pesar de sus 200.000
seguidores, seguramente lo obvió.
8. Si hay sospechas de delito
denúncialo. Como ves, tú posees el control de lo que publicas en Internet y de
lo que otros puedan publicar en tu perfil en aplicaciones como Facebook. Sin
embargo, ¿qué sucede con lo que se publica en sitios que tú no gestionas? ¿Y si
alguien me fotografía sin mi permiso y lo cuelga en la Red? Ese es un temor muy
común y comprensible. Sin embargo, todas las redes sociales poseen opciones de
denuncia de abusos y contenido inapropiado. Con toda seguridad el contenido
será retirado rápidamente.
Algunas medidas que nos pueden
ayudar para el mejor manejo de las redes sociales son las siguientes:
1. Ordenar los contactos en grupos distintos.
Separarlos por conocidos, familia, amigos, escuela, etc. Y así, cuando las
listas estén armadas, el usuario puede decidir quién puede ver qué cosas.
2. Decidir que se permite ver.
Configurar la lista de manera de determinar quién podrá ver la información que
se sube a la red social. Hay datos que solo podrán ver los familiares, otros
los amigos y los menos privados, los que no comprometen, los conocidos.
3. Dirección y Teléfono. Lo ideal,
dicen los especialistas, es no subir a una red social la dirección ni el número
de teléfono. Para aquellos que, aun así, prefieren hacerlo, lo mejor es que
seleccionen cuidadosamente quiénes podrán ver estos datos.
4. No estar siempre disponible. No
es necesario –y a veces no es conveniente- estar siempre disponible en una red
social. El usuario puede configurar su página para que solo los amigos, o solo
los familiares puedan encontrarlo. Y de esta manera evitar a los menos
conocidos.
5. Informarse. Leer y utilizar las
opciones de privacidad de las redes sociales permitirá crear un ambiente seguro
para poder utilizar las redes sociales de manera plena, pero sin riesgo.
6. No aceptar a todos los que te
envíen invitación: si no conoces a las personas no las agregues.
7. No publiques el lugar donde te
encuentras: ya que esto puede ocasionar asaltos a viviendas o secuestros.
No dar demasiada información
personal, no subir fotos privadas ni de otras personas sin su consentimiento
son acciones básicas que se pueden tomar. Las redes sociales han brindado
herramientas para expresarse a los jóvenes es su responsabilidad su uso. El
deber de los mayores es orientar en la medida de lo posible sobre medidas que
pueden ayudarles a no exponerse a riesgos.
caso en el mal uso de las redes sociales
La inexperiencia
e inocencia de los 18 años, llevó a Geisi Alexandra Mercado Santos a no medir
riesgos. y la condujeron en agosto de 2011 a una aventura que inició Facebook,
una de las redes sociales más populares en Internet.
Esa
aventura se convirtió en una pesadilla que le costó la vida y provocó un dolor
irreparable a su familia.
La
historia comenzó en enero de 2011, cuando Geisi, quien residía en el Puerto San
José, aceptó como amigo a Saúl Eliezer García Arriaza, un joven de 27 años
quien, por las fotos que compartía en la red social Facebook,
aparentaba ser una persona de familia adinerada, con propiedades en
Amatitlán. En las fotos se le veía montando caballos, a bordo de
vehículos de lujo y exhibiéndose con armas de fuego.
Geisi no
sabía a lo que se exponía cuando aceptó como amigo en su muro de Facebook a
García Arriaza, luego de ser recomendado por Eduardo Chan, un taxista que vivía
en la zona 18 de la capital, con supuestos nexos con la Pandilla 18.
De
acuerdo con el expediente del Ministerio Público (MP) y de la
fiscalía que llevó el caso, las comunicaciones de la adolescente con García y Chan
eran a través del chat de la red social y llamadas telefónicas desde celulares.
Frases
como “me pareces muy guapa…”, “quiero conocerte…”, “me muero por conocerte…”,
“consíguete a otras cuatro muchachas como tu…” lograron convencer a Geisi y
luego a Heidi Isabel Montufar Lorenzana, de 17 años, para viajar el 28 de
agosto hacia Amatitlán.
Un día
antes, las adolescentes habían fallado a una cita con estos hombres, pues no
lograban concretar el encuentro ya que debían pedir permiso a sus padres para
salir de casa.
Otras
tres niñas que sabían de la cita con estos hombres se salvaron porque no les
dieron permiso de salir de casa.
“La madre
de Heidi indica que Geisi llegó a su casa para pedirle permiso para que su hija
la acompañara a estudiar, para lo cual llevaba en sus manos una máquina de
escribir para convencerla”, relata una de las declaraciones registradas por
fiscales del MP.
Ese 28 de
agosto de 2011, cuando Geisi y Heidi lograron la autorización de Lorena Santos,
su destino no fue el instituto donde estudiaba la primera, sino que abordaron
un bus extraurbano desde el Puerto de San José, en Escuintla, hacia la capital
para luego abordar otro que las llevaría al kilómetro 32 de la carretera
antigua a Amatitlán, donde está ubicada la finca Belén, supuestamente propiedad
de García Arriaza.
Al
llegar, las adolescentes por fin conocieron en persona a los hombres que las
citaron y también conocieron sus intenciones.
Fueron
embriagadas con alcohol y trataron de abusar sexualmente de ellas. Al darse
cuenta de esto, las adolescentes intentaron salir de la finca, pero fueron
forzadas a regresar. “Las jalaron del pelo y las forzaron a regresar”, señala
el informe del MP.
Nuevamente,
los hombres intentaron abusar sexualmente de ellas. Heidi fue violada y
asesinada a golpes por el guardián de la finca, Joel Tojes.
Según
explica el abogado Jorge Gramaje, quien representó a la Fundación
Sobrevivientes como querellante adhesivo en el caso, los hombres
contactaron a la familia de Geisi y les exigieron un rescate de medio millón de
quetzales para devolverla sana y salva. Como era de esperarse, los
hombres les advirtieron que no contactaran a la policía.
Tras
varios días de negociaciones, los hombres aceptaron un pago de Q30 mil, pero no
contaban con que el Ministerio Público ya había intervenido sus líneas
telefónicas y grabó las conversaciones con los padres de las víctimas y otras
entre ellos mismos.
“…le
pidieron a Joel Tojes, quien era guardián de la finca Belén, que sacara los
cuerpos, los tirara en la carretera y les pusiera un rótulo que dijera que las
habían matado porque extorsionaban…”, indica el reporte del MP.
El MP
logró dar con los responsables ya que Geisi había creado su cuenta en Facebook
desde el correo electrónico de su hermano y a través de diversos peritajes, se
obtuvo información importante. Desde ahí lograron entrar al perfil de la
adolescente y obtener información de las conversaciones sostenidas durante 8
meses, así como información de los perfiles de sus victimarios. Fue así como la
red social se convirtió en el arma clave para aportar pruebas contundentes.
Esto
es lo que puede suceder si no tomamos medidas adecuadas cuando utilizamos el
internet para algo bueno.
Entonces es importante que nuestros padres nos ayuden para no caer en situaciones como estas y ser una familia feliz.















