sábado, 18 de noviembre de 2017

El internet actualmente está considerado como una de las más grandes fuentes de información académica y no académica lo que conlleva al estudiante a discernir entre la información que hará parte de su proceso formativo al interior de la universidad, de la información superflua y carente de validación por parte de la comunidad académica.







 






Es recomendable también no encasillarse en un solo buscador ya que hay mucha información que no puede ser contenida en un solo buscador aquí algunos a los que puede acceder: ¡Google, Yahoo!, Alta Vista, MSN, Fast, Netscape, entre otros!




























Cómo identificar fuentes confiables en internet

Para identificar si la fuente es confiable se recomienda revisar que el sitio este siendo actualizado de forma regular; que el artículo a consultar cuente con su fecha de edición, que el autor tenga un perfil académico que lo acredite como idóneo en el tema, en lo posible que tenga un reconocimiento académico. Que la información tanto como el sitio cuenten con fuentes y referencias ya que estas sientan las bases de todo texto.



Pasos para identificar una fuente confiable

  •  Tener muy claro la información que se pretende buscar.
  •   Delimitar el tema de interés con palabras claves precisas y concisas.
  •   Buscar sinónimos de esas palabras
  •   Realizar combinaciones de búsqueda con las palabras.
  •   Usar búsqueda avanzada
  •   Preferiblemente seleccionar sitios que identifiquen fuentes primarias.
  •   Indiquen las fuentes de información.
  •   Tengan una amplia relación bibliográfica.
  •   Que se pueda verificar que la pagina sea oficial.
  •   Mirar quien o quienes tiene acceso a edición en la pagina
  •   Que se pueda revisar fecha de publicación, emisión y actualización.
  •   Que presenten una navegabilidad accesible.
  •   Que presenten mapas de sitios
  •   Viabilidad en los links
  •   Que sean legibles tanto en el idioma original como en las traducciones
  •   Que presenten tamaño de letra adecuado.






balance y prevención de riesgos en el uso de la información personal en la red 


El uso de Internet es más frecuente en la población de entre 18 y 34 años, con 76.5 %, según una encuesta del Inegi.

El uso de Internet es más frecuente en la población de entre 18 y 34 años, con un 76.5 %, y de 6 a 17 años, con el 70.2 %, según la encuesta, que incluyó a quienes se conectan a través de dispositivos móviles.

En cuanto a los usos de Internet, predominó la búsqueda de información general (88.7 %), comunicación vía mensajería o correos electrónicos (84.1 %), acceso a contenidos audiovisuales (76.6 %) y a las redes sociales (71.5 %).

El 20.8 % declaró que utiliza Internet para interactuar con el gobierno, mientras que el 12.8 % dijo haber realizado al menos una operación bancaria en línea en los doce meses previos a la entrevista.
Según el sondeo, realizado en el segundo trimestre del año pasado, los usuarios de computadora suman 55.7 millones. Por hogares, alcanzan los 14.7 millones (44.9 % del total), lo que supone un incremento de 6.6 % respecto a 2014.

Respecto a la televisión digital, el 50 % de los hogares cuenta con esta tecnología, un aumento del 18.9 % respecto a 2014, y el 33 % aún tiene aparatos analógicos, un 15.8 % por debajo de lo reportado el año previo.

Los jóvenes son las personas que ocupan más el internet en los dispositivos móviles para estar siempre comunicados a las redes sociales, pero como esto hace un beneficio también tiene sus desventajas ya que ponen en riesgo tres cosas, que son:
  •        La falta comunicación familiar y ante la sociedad
  •       Daños en la salud
  •       Víctimas de cualquier suceso inesperado 
Los jóvenes son los que más caen en las redes sociales y en casos de victimas que son violadas, golpeadas, maltratadas o entre otros. Esto se debe a que los jóvenes están teniendo un problema en el hogar que provoca refugiarse en las redes sociales llevándolos a cosas que no deberían hacer mediante el cual construyen un mal.

Las personas cuando están en cualquier red social publican fotos de ellas o teniendo datos personales de ellas en la red para que otras personas las puedan ver. Esto que las personas hacen es lo que les la facilidad aquellas personas que son extorsionadoras el saber muchas cosas de uno provocando lo que menos esperamos, teniendo una desgracia presente en su vida.
Si hablamos de un porcentaje de cada cuanto de cien jóvenes ocupan el internet para algo así:

·         70 serian de entretenimiento
·         25 de redes sociales
·         5 de tareas y trabajos






cómo prevenir riesgos en el uso de la información personal en la red 

Para prevenir tener este tipo de casos en la red se dan las siguientes recomendaciones:

1. Lo primero un buen antivirus. Tener instalada la última versión de tus aplicaciones y sistema operativo es el primer paso de seguridad. El segundo es evitar la infección de virus (software que se instala en tu ordenador sin tu consentimiento y cuyo propósito es dañar su funcionamiento y actuar de transmisor para dañar otros ordenadores, generalmente mediante el e-mail) con un antivirus. No navegues en Internet ni utilices clientes de correo electrónico sin tener activado el firewall e instalado un antivirus.



2. No caigas en el phishing. Las cadenas de mensajes (correos que te invitan a reenviarse con un contenido atractivo) y los mails que te avisan de un supuesto problema solicitándote que accedas a una página web (donde tendrás que proporcionar tu usuario y contraseña) son la mejor forma de facilitar la infección de virus y de que se capturen tus credenciales, respectivamente. Ninguna entidad bancaria ni organización alguna envía correos electrónicos solicitando datos de acceso, así que desconfía de todo ese tipo de mensajes. Nunca abras archivos adjuntos que recibas en tu cuenta de e-mail, si desconoces el remitente. Y, aunque lo conozcas, no lo abras si no lo solicitaste. No olvides que el P2P también posee su riesgo pues algunos de los archivos pueden contener código malicioso. Pre visualizar los archivos y fijarse en el título de los mismos puede ser suficiente. Hay servicios P2P más seguros que otros. Antes de instalar un programa P2P investiga su funcionamiento.


3. Supervisa la actividad de tus hijos menores de edad en la Red. Tener el ordenador en un lugar común del hogar y vigilar los perfiles de tus hijos en las redes sociales es una alternativa, pero yo no estoy seguro de que eso sea lo mejor. No me imagino acompañando a tu hijo al colegio hasta los 18 años, dándole la mano para cruzar la calle y estando a su lado las 24 horas para que un desconocido no le dé un caramelo con sustancias nocivas. Seguramente le habrás enseñado lo que debe y lo que no debe hacer en la calle, en la escuela y con sus amigos. Supervisa, pero no dejes de enseñar. Sin duda, es mejor un niño ilustrado y con autonomía que uno vigilado ignorante.



4. Configura una buena contraseña y activa el acceso en dos pasos. Tu contraseña es la llave de oro a tus actividades en la Red. Una contraseña es relativamente fácil de averiguar con técnicas de ingeniería social y phishing. Pero existen métodos para combatirlas: establece contraseñas fuertes; es decir, contraseñas que contengan al menos 8 caracteres incluidas mayúsculas, minúsculas, símbolos y números. Algunas aplicaciones, como Google y Dropbox, permiten la verificación en dos pasos (uso del teléfono móvil para recibir un código que te permite completar el login). Activa esa opción siempre que sea posible.



 5. Configura los parámetros de privacidad. Todas las redes sociales incorporan opciones de privacidad para configurarlas a tu gusto. Tú decides quién accede a tus contenidos y cómo. Revísalas bien antes de publicar nada. Es preferible organizar a tus contactos por listas o categorías y ofrecerles contenidos con distintos niveles de privacidad. En Facebook, por ejemplo, una opción recomendable es filtrar quién puede publicar en tu muro.


6. No aceptes relaciones con desconocidos. Con toda seguridad, una gran parte de los contactos de una red social no son tus amigos de verdad. Aprende a diferenciar los matices del concepto de “seguidor” y “amigo” en la Red. En Twitter, tus seguidores son tu audiencia, la gente que lee tus publicaciones. Y tú sigues a usuarios que te interesan por lo que aportan. No es necesario que ninguno de ellos sea tu amigo realmente. En Facebook, sin embargo, solo deberías agregar a personas que conozcas y que te inspiren confianza. Los menores de edad es posible que se dejen convencer mediante el engaño y establezcan relación en Tuenti o Facebook con personas que no son quien dicen ser. Si eres víctima de acoso sexual por parte de un adulto (grooming) o cyberbulling (acoso de un menor a otro menor) no dudes en contárselo a tus padres, tutores o profesores.



7. No publiques información comprometida. Ni en Twitter ni en Facebook, o similares, proporciones datos que permitan a otros ubicar tu domicilio, escuela, lugar de trabajo, etc. Y no confundas red social y blogging: Twitter se parece más a un sistema de blogging que a una red social, por lo que tener una cuenta privada no es muy recomendable. Pero si decides abrirla a todo el mundo, ten en cuenta que lo que publiques es absolutamente público. Paula Vázquez, a pesar de sus 200.000 seguidores, seguramente lo obvió.



8. Si hay sospechas de delito denúncialo. Como ves, tú posees el control de lo que publicas en Internet y de lo que otros puedan publicar en tu perfil en aplicaciones como Facebook. Sin embargo, ¿qué sucede con lo que se publica en sitios que tú no gestionas? ¿Y si alguien me fotografía sin mi permiso y lo cuelga en la Red? Ese es un temor muy común y comprensible. Sin embargo, todas las redes sociales poseen opciones de denuncia de abusos y contenido inapropiado. Con toda seguridad el contenido será retirado rápidamente.



Algunas medidas que nos pueden ayudar para el mejor manejo de las redes sociales son las siguientes: 

1. Ordenar los contactos en grupos distintos. Separarlos por conocidos, familia, amigos, escuela, etc.      Y así, cuando las listas estén armadas, el usuario puede decidir quién puede ver qué cosas.

2. Decidir que se permite ver. Configurar la lista de manera de determinar quién podrá ver la información que se sube a la red social. Hay datos que solo podrán ver los familiares, otros los amigos y los menos privados, los que no comprometen, los conocidos.

3. Dirección y Teléfono. Lo ideal, dicen los especialistas, es no subir a una red social la dirección ni el número de teléfono. Para aquellos que, aun así, prefieren hacerlo, lo mejor es que seleccionen cuidadosamente quiénes podrán ver estos datos.

4. No estar siempre disponible. No es necesario –y a veces no es conveniente- estar siempre disponible en una red social. El usuario puede configurar su página para que solo los amigos, o solo los familiares puedan encontrarlo. Y de esta manera evitar a los menos conocidos.

5. Informarse. Leer y utilizar las opciones de privacidad de las redes sociales permitirá crear un ambiente seguro para poder utilizar las redes sociales de manera plena, pero sin riesgo.

6. No aceptar a todos los que te envíen invitación: si no conoces a las personas no las agregues.

7. No publiques el lugar donde te encuentras: ya que esto puede ocasionar asaltos a viviendas o secuestros.


No dar demasiada información personal, no subir fotos privadas ni de otras personas sin su consentimiento son acciones básicas que se pueden tomar. Las redes sociales han brindado herramientas para expresarse a los jóvenes es su responsabilidad su uso. El deber de los mayores es orientar en la medida de lo posible sobre medidas que pueden ayudarles a no exponerse a riesgos.





caso en el mal uso de las redes sociales

La inexperiencia e inocencia de los 18 años, llevó a Geisi Alexandra Mercado Santos a no medir riesgos. y la condujeron en agosto de 2011 a una aventura que inició Facebook, una de las redes sociales más populares en Internet. 
Esa aventura se convirtió en una pesadilla que le costó la vida y provocó un dolor irreparable a su familia.
La historia comenzó en enero de 2011, cuando Geisi, quien residía en el Puerto San José, aceptó como amigo a Saúl Eliezer García Arriaza, un joven de 27 años quien, por las fotos que compartía en la red social Facebook, aparentaba ser una persona de familia adinerada, con propiedades en Amatitlán.  En las fotos se le veía montando caballos, a bordo de vehículos de lujo y exhibiéndose con armas de fuego.
Geisi no sabía a lo que se exponía cuando aceptó como amigo en su muro de Facebook a García Arriaza, luego de ser recomendado por Eduardo Chan, un taxista que vivía en la zona 18 de la capital, con supuestos nexos con la Pandilla 18.
De acuerdo con el expediente del Ministerio Público (MP) y de la fiscalía que llevó el caso, las comunicaciones de la adolescente con García y Chan eran a través del chat de la red social y llamadas telefónicas desde celulares.
Frases como “me pareces muy guapa…”, “quiero conocerte…”, “me muero por conocerte…”, “consíguete a otras cuatro muchachas como tu…” lograron convencer a Geisi y luego a Heidi Isabel Montufar Lorenzana, de 17 años, para viajar el 28 de agosto hacia Amatitlán.
Un día antes, las adolescentes habían fallado a una cita con estos hombres, pues no lograban concretar el encuentro ya que debían pedir permiso a sus padres para salir de casa.
Otras tres niñas que sabían de la cita con estos hombres se salvaron porque no les dieron permiso de salir de casa.
“La madre de Heidi indica que Geisi llegó a su casa para pedirle permiso para que su hija la acompañara a estudiar, para lo cual llevaba en sus manos una máquina de escribir para convencerla”, relata una de las declaraciones registradas por fiscales del MP.
Ese 28 de agosto de 2011, cuando Geisi y Heidi lograron la autorización de Lorena Santos, su destino no fue el instituto donde estudiaba la primera, sino que abordaron un bus extraurbano desde el Puerto de San José, en Escuintla, hacia la capital para luego abordar otro que las llevaría al kilómetro 32 de la carretera antigua a Amatitlán, donde está ubicada la finca Belén, supuestamente propiedad de García Arriaza.
Al llegar, las adolescentes por fin conocieron en persona a los hombres que las citaron y también conocieron sus intenciones.
Fueron embriagadas con alcohol y trataron de abusar sexualmente de ellas. Al darse cuenta de esto, las adolescentes intentaron salir de la finca, pero fueron forzadas a regresar.  “Las jalaron del pelo y las forzaron a regresar”, señala el informe del MP.
Nuevamente, los hombres intentaron abusar sexualmente de ellas.  Heidi fue violada y asesinada a golpes por el guardián de la finca, Joel Tojes.
Según explica el abogado Jorge Gramaje, quien representó a la Fundación Sobrevivientes como querellante adhesivo en el caso, los hombres contactaron a la familia de Geisi y les exigieron un rescate de medio millón de quetzales para devolverla sana y salva.  Como era de esperarse, los hombres les advirtieron que no contactaran a la policía.
Tras varios días de negociaciones, los hombres aceptaron un pago de Q30 mil, pero no contaban con que el Ministerio Público ya había intervenido sus líneas telefónicas y grabó las conversaciones con los padres de las víctimas y otras entre ellos mismos.
“…le pidieron a Joel Tojes, quien era guardián de la finca Belén, que sacara los cuerpos, los tirara en la carretera y les pusiera un rótulo que dijera que las habían matado porque extorsionaban…”, indica el reporte del MP.
El MP logró dar con los responsables ya que Geisi había creado su cuenta en Facebook desde el correo electrónico de su hermano y a través de diversos peritajes, se obtuvo información importante.  Desde ahí lograron entrar al perfil de la adolescente y obtener información de las conversaciones sostenidas durante 8 meses, así como información de los perfiles de sus victimarios. Fue así como la red social se convirtió en el arma clave para aportar pruebas contundentes.
Esto es lo que puede suceder si no tomamos medidas adecuadas cuando utilizamos el internet para algo bueno.

Entonces es importante que nuestros padres nos ayuden para no caer en situaciones como estas y ser una familia feliz.